Traductions assermentées de testaments et d’héritages

Un testamento registra los últimos deseos de una persona fallecida y regula la herencia. Esto permite tener en cuenta los deseos personales del difunto.

A través de JuraLink puede encontrar traductores profesionales de varios idiomas para traducir un testamento. Sin embargo, una simple traducción no es suficiente en muchos casos. Algunas autoridades exigen que la traducción de un testamento sea certificada, es decir, que sea realizada por un traductor jurado. En algunos casos, también necesitarás una traducción de otros documentos que pueden desempeñar un papel en relación con una muerte. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, el certificado de herencia o el acta de defunción, que documenta oficialmente la muerte de una persona. Puede averiguar qué documentos necesita en cada caso poniéndose en contacto con las autoridades pertinentes.

Si no hay testamento y quieres reclamar una herencia, debes probar tu relación con el difunto. Para ello, también se requiere una traducción de los documentos que lo prueben.

¿Cómo obtengo un testamento?

En muchos países puedes escribir un testamento privado tú mismo. En Internet encontrarás numerosas plantillas sobre cómo escribir el documento. Muchos deciden consultar a un notario para este propósito, lo que va ligado con costes.

Lo que sabemos es que muchas personas que hacen testamentos tienen buenas razones para hacer esta declaración escrita de su voluntad. Puede que haya ciertos artículos en su patrimonio que quiera entregar a una persona muy específica después de su muerte. Pero no se trata sólo de la distribución de bienes tangibles. Muchas de las cosas que has adquirido durante tu vida son parte de la historia de tu vida personal. El deseo de saber que estos recuerdos de una vida agitada están en buenas manos después de tu propia muerte es muy comprensible.

En algunas familias, un testamento claramente formulado también ayuda a evitar una disputa sobre la herencia. Si no redactas un testamento, tu patrimonio se distribuirá según las normas establecidas en el derecho de sucesión de cada país.